‘Bloqueados en Marruecos’: sin leyes, sin derechos

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Cientos de personas se encuentran atrapados en Marruecos, en su camino hacia España, olvidados en una prisión sin muros, sin leyes, sin derechos. Terreno de nadie en el que las mafias se hacen fuertes y donde la violencia, la discriminación y la deshumanización son el día a día. Una consecuencia más del cierre de fronteras europeo.

“Oficialmente, se calcula que en los últimos 10 años han muerto unas 20.000 personas intentando llegar a las costas europeas desde diversos puntos de África, 6.500 de ellas en el mar. Extraoficialmente, nunca sabremos los datos”.  Igual que no sabemos cúantos siguen todavía en el camino, ese camino amargo que les lleva a permanecer meses, incluso años, bloqueados en las fronteras de Marruecos o Argelia, quizás incluso más allá, sin haber llegado a cruzar el Sáhara.

Para arrojar un poco de luz sobre esta situación se estrenó ayer el documental Europe is Good? Bloqueados en Marruecos, producido por la asociación Lemigrant, que se puede ver online de forma gratuita:

El documental nos presenta una realidad que ha estado muy presente en los medios en los últimos días: ¿qué pasa con los migrantes subsaharianos que al llegar a Marruecos no consiguen pasar a Europa? Muchas ONGs y hasta la Guardia civil han denunciado los maltratos a los que son sometidos, pero aún así, apenas se habla del asunto. Es lo que algunos autores han llamado la Frontera Sur de Europa, porque son estos países del Magreb los que hacen de policía y muro de contención ante la llegada de migrantes. Un lugar en el que se mezclan la violencia, la desesperación, los abusos y las redes mafiosas, como bien se explica en el vídeo.

Violencia, discriminación, deshumanización.

Un vídeo que, sobre todo, da voz a los protagonistas de esta historia. Hombres y mujeres que cuentan sin rodeos las humillaciones a las que se han visto sometidos –según Médicos sin Fronteras hasta un 60% de las mujeres hn sufrido violencia sexual en su camino hacia Eldorado, y también muchos hombres han sido violados-; las expectativas que tenían antes de comenzar el viaje; la desesperación en la que viven y sus escasas posibilidades de futuro. Todo ello contado con sensibilidad, con pequeños detalles como pixelar las caras de los niños, algo que acostumbramos a hacer con los europeos pero nunca on los africanos.

Pero este documental no es sólo una amalgama de testimonios. Es un largo reportaje de investigación que profundiza en las diversas rutas que utilizan los migrantes; en los métodos de captación –“se captan personas ya en Nigeria. Hay publicidad y gente que va puerta por puerta, buscando especialmente mujeres, para animarles a emprender el viaje ”-  y  explica el negocio que se ha ido creando en estas zonas de tránsito, donde migración se ha convertido para algunos en un lucrativo comercio. Un claro ejemplo es Oujda, ciudad fronteriza entre Marruecos y Argelia, conocida como El Cementerio y en la que algunos llevan ya años .Años intentando dar el salto una y otra vez. Siendo rechazados y expulsados hacia el desierto pero volviendo siempre, con menos fuerzas pero la misma determinación.

Atrapados en una prisión sin muros, sin leyes, sin derechos.

“Todo es objeto de contrabando en esta ciudad”, dice el documental, y los asentamientos donde se instalan los migrantes están controlados por los llamados chairmans, “fácilmente reconocibles por sus móviles nuevos, zapatillas última moda y ropa de marca”. Personas, algunos de ellos también migrantes, que se lucran en medio del vacío legal y la necesidad de los recién llegados. Lo explica bien uno de los representantes de Médicos Sin Fronteras, Raúl Baez, quien asegura que en Oujda los migrantes se encuentran perfectamente divididos por zonas y organizados jerárquicamente. De tal modo, dice, que incluso son conscientes de que los recursos que la organización ofrece se reparten entre ellos de acuerdo a esa jerarquía.

“A algunos ni siquiera les interesa llegar a Europa, porque se han instalado aquí y viven de quitarte tu dinero, si es que tienes algo, nada más llegar”, explica una joven que lo ha sufrido en sus carnes. La organización es tal que existen incluso responsables del orden, a los que llaman “disciplinary officers”. Así, las mujeres apenas salen, y si lo hacen, siempre es acompañadas de un chaval, alguien de confianza del chairman.

Los que quieren evitar estos guetos han de vivir a las afueras, en peores condiciones, expuesto a la violencia policial. Otros, si consiguen dinero, escapan hacia Rabat o  Casablanca. Allí también hay cientos de migrantes. Pero no hay trabaj

Cartel del documental ‘Europe is good? Bloqueados en Marruecos’, producido por la asociación Lemigrant.

o para negros. Los precios de las habitaciones se multiplican por cuatro para los negros. Para las mujeres sólo hay dos salidas: la prostitución o la mendicidad.  Eso y esperar a que sus familias les vuelvan a enviar dinero para continuar el viaje.

Y cuando consigan ese dinero, todavía les queda lo peor.  Atravesar el Estrecho. No ser expulsados y, una vez en España, volver a empezar de cero. No hay otra opción, es la única salida. Por eso, la mayoría de los rechazados lo vuelve a intentar hasta que mueren o lo consiguen.

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Lemigrant es una asociación independiente y sin ánimo de lucro que lucha para que la emigración sea un derecho real para todos los seres humanos. Su objetivo es visibilizar las consecuencias de blindar las fronteras y mirar para otro lado. Su próximo trabajo es Esclavo S-21, un documental sobre la esclavitud a la que viven sometidas muchas personas por culpa de las deudas que en algún momento contrajeron. Un gran mercado negro que se ha visto potenciado, precisamente, por el cierre de fronteras. Para producirlo, necesitan el apoyo de tod@s. Si te interesa, puedes apoyar como parte del equipo o a través de una donación. .

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