Robert Mugabe, el presidente de Zimbabwe, también estará en la final. Será uno de los 14 presidentes africanos allí presentes.
Con la falta de vergüenza que le caracteriza desde hace años, se ha plantado en Johannesburgo, en el hotel Michelangelo, -uno de los más lujosos de la ciudad-, para no perderse el evento. Así lo cuenta David Gistau en El Mundo de hoy «Hace dos días dejó aparacado en la puerta un impresionante Rolls-Royce, con tan sólo un número 1 en la matrícula con el escudo de Zimbabue, que basta para sintetizar los excesos de su satrapía lunática». Tal y como hizo celebrando su 85 cumplemaños y tal y como seguirá haciendo probablemente hasta que le dejen.
La vergüenza también estará en las zonas nobles de Soccer City.