Americanah: amor, raza y pelo afro a caballo entre Nigeria y Estados Unidos

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14/08/2014: Publico ahora este post que quedó en borradores justo el día antes de nacer Eric 🙂 Un post de cuando tenía tiempo para leer y escribir.. 😉

Acabo de terminar Americanah, lo que me ha hecho permitido adentrarme un poco el mundo nigeriano, país que no conozco pero que, pronto -o tarde- habrá que visitar.  Os recomiendo la novela y os dejo una pequeña crónica, por si os apetece leerla.

Una novela sobre el amor, la raza y el pelo afro”, así reza el subtítulo del libro. Tres palabras que encontramos en la portada y describen perfectamente lo que es esta estupenda novela de Chimamanda Ngozi Adichie, un largo relato en el que la autora nos presenta la profunda historia de amor de dos jóvenes nigerianos, instalados en continentes diferentes –América y Europa- a lo largo de los años, separados por la distancia y los vaivenes de la vida, pero unidos en el fondo por algo más fuerte que ellos.

Portada del libro ‘Americanah’, de la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie.

Una novela también sobre costumbres, sobre la forma de vida en Nigeria, donde se desarrolla el principio y el final de la historia, pero sobre todo acerca de la vida en Estados Unidos, donde la protagonista disecciona meticulosamente las costumbres, comidas, formas de hablar y tradiciones de los estadounidenses desde los ojos de una joven extranjera que tiene que aprender todo de cero.

Y, por supuesto, una novela sobre la raza, porque la autora nos explica, de forma irónica y divertida, lo que supone ser blanco, negro, afroamericano, afrocaribeño, hispano… en Estados Unidos. Una clasificación sibilina, no tan fácil de comprender a primera vista ni, por supuesto, claramente verbalizada. Y, sin embargo, totalmente aceptada e instalada en la sociedad estadounidense. Una sociedad, por otra parte, en la que caben y se acepta a todo el mundo: etíopes, nigerianos, latinoamericanos, polacos… todos tienen un hueco allí a pesar de las dificultades para conseguir visados.

 

Por favor, si vais a Kmart, no compréis veinte vaqueros porque cuestan cinco dólares cada uno. Los vaqueros no van a salir corriendo. Estarán allí mañana a un precio aún más bajo. Ahora estáis en EEUU, no esperéis comer caliente al mediodía. Ese hábito africano debe abolirse. Cuando vayáis a la casa de algún estadounidense con un poco de dinero, se ofrecerá a enseñárosla. Olvidaos de que en vuestra casa, allá en África, a vuestro padre le daría un ataque si alguien se acercara a su dormitorio (…) Vosotros sonreíd y seguid al estadounidense y ved la casa y no dejéis de decir que todo os gusta mucho (…)

Pronto empezaréis a adoptar un acento estadounidense, porque no querréis que los operadores o pregunten continuamente por teléfono ‘¿Qué, qué?’. Empezaréis a admirar a los africanos que tienen un acento estadounidense perfecto (…) Procurad haceros amigos de nuestros hermanos afroamericanos con un sincero espíritu de panafricanismo. Pero seguid siendo amigos de los otros africanos como vosotros.

Por último, pero no por ello menos importante, el pelo, un protagonista esencial de la novela, porque a través de él vemos cómo evoluciona la propia Ifemelu, personaje principal. Una joven que lucha contra su pelo natural, ese pelo rizado, abultado y rebelde. Un pelo que ya desde pequeña le enseñaron a odiar, alisándoselo con tenacillas ardiendo, aún a riesgo de quemarse las orejas. Un pelo que, más adelante, trenzará durante años en las peluquerías africanas de Estados Unidos. Un pelo que tiene que alisar para su primera entrevista de trabajo, convencida de que tenerlo de modo más occidental, le ayudará a conseguir el empleo.

En definitiva, una completísima novela, especialmente por los personajes, a los que vemos evolucionar, cambiar y adaptarse a sus nuevas situaciones. Gentes que se doblegan en la diáspora, para mimetizarse con el país que les acoge; gentes que se rebela contra lo que se espera de ellos; gente incapaz de volver por la vergüenza de no haber conseguido lo que se esperaba de ellos o porque, sencillamente, ya nadie les espera. Mujeres antaño rebeldes que ahora se ahora se doblegan antes sus maridos y mujeres sumisas que poco a poco se van empoderando…. Un amplísimo abanico de personajes que podríamos encontrar en el vecino de al lado o en nuestras propias familias. Todo ello salpicado con notas de historia, actualidad y referencias literarias.

 

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1 comentario

  1. Nigeria es un país dinámico y violento, repleto de posibilidades y también de injusticias, que sin duda hay que conocer de primera mano para poder comprender de verdad. Chimamanda Ngozi Adichie es claramente la escritora nigeriana más conocida del momento, pero hay otros escritores, como Teju Cole, también muy interesantes. Desde “2384”, hemos publicado algunos textos sobre escritores como Adaobi Tricia Nwaubani o Amos Tutuola. Si os interesan, podéis consultarlos en http://www.2384.es

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