‘Camaleón. La España del extranjero’: una radiografía a la sociedad española a través de la experiencia de Despin Tchoumke

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13/03/2017.- Entrevistamos al Camaleón: un joven camerunés que vive en España desde hace más de una década y ha visto con sus propios ojos el ‘auge y caída’ de la economía nacional. Muchos años observando nuestra sociedad con ojo crítico que ahora plasma en el libro: ‘Camaleón. La España del extranjero’.

La historia de Despin Tchoumke no es la de los miles de migrantes que llegaron a las costas europeas en patera tras un aterrador viaje. Tchoumke lo hizo en avión, con una beca y directo al corazón de Europa: de Douala, donde trabajaba como comentarista deportivo, a París con visado de estudiante. Se acababa de inaugurar el siglo XXI y España empezaba a despuntar como una gran potencia económica. Desde Francia se notaba el resplandor “sabíamos que en España no había paro” Despin, emprendedor por naturaleza, quiso conocer lo que pasaba aquí. Como buen bamileke, le interesaba en mundo de los negocios e intuía que en España podía haberlos. Tras algunos viajes a nuestro país y aprender un poco de español, decidió instalarse en Madrid. Corría el año 2004 y las expectativas eran buenas. Sin embargo, las cosas se torcieron rápido y Despin terminó viviendo, literalmente, debajo de un puente. Más en concreto, bajo el de Segovia, en el centro de la capital. Allí, en la calle, la vida era más digna que en los albergues para personas sin hogar que conoció, nos cuenta. “Imagínate lo que vi”, dice. “La dignidad no se puede perder”.

Y allí fue donde comenzó a observar y conocer a la sociedad española. No sólo a la gente como personas personas individuales, sino al conjunto. “Allí vi la deshumanización de esta sociedad”, plasmada en la realidad de la calle. “Porque hay mucha gente que vive en la selva aunque no haya pisado la selva de verdad”. Allí se encontró con compatriotas y jóvenes de otros países africanos, pero también conoció a camaleones españoles, personas de aquí que terminaron viviendo en la calle y que, al igual que él, tuvieron que adaptarse para sobrevivir.

Es entonces cuando, en su mente, comienza a acumular las historias y anécdotas que luego terminarían por dar forma a este libro que ahora se publica: ‘Camaleón. La España del extranjero”. Un texto repleto de reflexiones, dedicado a la conciencia humana y a la deshumanización de la sociedad, pero siempre desde el humor, igual que en la charla que mantenemos con él. Despin se ríe, entremezcla ideas a priori contradictorias y se hace continuamente preguntas mientras hablamos. Una conversación en la que tienen cabida los pequeños sentimientos humanos y la alta geopolítica, las reflexiones en torno a la Françafrique y la crítica a los dirigentes africanos; los reproches a las ONGs que viven de victimizar al continente (“mostrando al niño con moscas en los ojos”) y las palabras amables para la clase media, “la más solidaria a pesar de ser la que más ha sufrido la crisis”.

De ese Tercer Mundo que para mí es primero, provienen muchas de las personas que también sacan adelante este otro país europeo, occidental y moderno que es España. Somos primero los negros, tal vez los africanos o los morenos. Somos esos a los que, en el metro, a veces, no se les sienta nadie al lado, somos los que escuchan si viven en un árbol, los que, en sus trabajos, reciben comentarios amables: ¿Qué haces tú aquí estando mi primo en paro? [Extracto del libro ‘Camaleón. España vista a ojos de un extranjero’].

Sin embargo, le pregunto por el racismo con el que se ha encontrado y me responde con una concesión: “No hablaría de racismo, pero sí de ignorancia. Los españoles me han resultado generosos por naturaleza, quizás por su cultura. Pero creo que hay mucha ignorancia, y eso provoca rechazo ante lo desconocido”.

Pero no todo es reflexión profunda. El libro también está plagado de anécdotas, como aquella que dice que, en realidad, Despin es de Burgos. “Es lo que terminé por decirle a la policía cada vez que me paraban, quer era continuamente, para preguntarme por los papeles”. Un permiso de residencia que consiguió finalmente después de casi cuatro años de estancia y que le permitió montar montar su propia ONG:  para apoyar a compatriotas en su misma situación y con la que, además, consiguió enviar varios paquetes de productos sanitarios a su país.

Desde entonces, ya con un trabajo y permiso de residencia, ha continuado con su radiografía de la sociedad española: la burbuja económica, la política, movimientos sociales como el 15M o la bestial subida del paro son algunos de los temas que trata Despin a través de sus ojos de extranjero. Además, hay espacio también para echar la vista hacia su su país natal y reflexionar en torno a los problemas que vive África, ya sean endógenos o provocados desde fuera. Despin habla igual del expolio sufrido por los países africanos a costa de manos europeas que del saqueo de sus propios dirigentes, de la corrupción interna y del desastre económico provocado por la mala gestión. Un libro que compila “muchas horas de trabajo, de poner ideas en orden, corregir y reescribir” pero con el que, asegura, “nadie se va a aburrir”.

De momento, ya tiene más de un centenar de lectores asegurados: los que han apoyado la edición del libro a través de la campaña de Crowdfunding que ha lanzado en Libros.com y en la que todavía se puede colaborar hasta finales del mes de marzo.

Los camaleones que han salido de su país natal y han hecho su vida en otros lugares, que dejan atrás su familia, su comunidad, su baile, sus costumbres para llevar consigo sólo esperanza, una vez atraviesan sus correspondientes momentos difíciles, casi todos terminan reflexionando sobre el hecho de que, en cualquier lugar del mundo donde haya hambre, ésta ha sido provocada. Y también pensamos a menudo en que, en nuestros países de origen, se sufre un problema de desarrollo económico y también de mentalidad que impide las pretensiones de cualquiera.

Por eso este libro se titula Camaleón, y por eso lo he escrito, para que mi experiencia sirva a otros a interpretar una sociedad nueva, en este caso la española, e interpretarse también a sí mismos en ella; para recordar que no sólo existe la democracia, también la humanidad. Porque cada día de mi vida, cuando camino por la calle solo, grito hacia dentro: pobre camaleón, cómo te manejan. Cuándo se acabará esta película.  [Extracto del libro. Aquí se puede leer un fragmento más largo del mismo].

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